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La actual sociedad tecno-industrial debe enfrentarse a numerosos problemas ambientales, principalmente al cambio climático, al agotamiento de los recursos naturales, y a la generación de todo tipo de residuos, que son consecuencia de las actividades humanas y que afectan al equilibrio del ecosistema. En lo que respecta al sector de la edificación, resulta necesario poner de manifiesto la relación causa-efecto existente entre la arquitectura y el impacto medioambiental soportado por el ecosistema. Basta estudiar los datos energéticos de la Unión Europea para comprobar que el sector de la Edificación es responsable del 40% de la energía total consumida. Por ello, la aplicación de criterios de ahorro energético en la edificación es una estrategia coherente, responsable e inaplazable. En el año 2002 se público la primera Directiva Europea (2002/91/CE) relativa a al rendimiento energético de los edificios, con un doble objetivo: reducir la emisión de los gases de efecto invernadero y la dependencia energética del exterior. La transposición en España de la Directiva dio lugar al vigente marco normativo:
La nueva normativa ha significado el endurecimiento de los requisitos mínimos de eficiencia energética para los edificios, pero existe todavía un amplio margen de actuación para la disminución de los consumos energéticos en el sector de la edificación. La arquitectura bioclimática apuesta decididamente por una reducción drástica de las demandas, maximizando la calidad energética de los edificios adaptando su configuración, diseño y características constructivas a la realidad climatológica donde se ubican.
En el sector de la vivienda de bajo coste, el bioclimatismo se encuentra con varias barreras que dificultan su puesta en práctica, siendo una de las más importantes la barrera económica. El aumento de la calidad energética de un edificio de viviendas conlleva a menudo un sobrecosto difícilmente asumible por parte de los promotores inmobiliarios, quienes generalmente no tienen ningún estímulo externo que les ayude a plantearse superar los mínimos normativos exigidos. CONCLIMAT, integrado en el programa EUROINNOVA NAVARRA, nace a finales de 2007 con la convicción de que es posible la construcción de viviendas bioclimáticas de bajo coste, mediante la optimización del diseño y la utilización de elementos y sistemas industrializados. En mayo del 2010, durante el desarrollo del proyecto CONCLIMAT, se publicó una nueva Directiva Europea (2010/31/CE) relativa a la eficiencia energética de los edificios, que deroga la anterior. En ella se indica que para el 31 de diciembre de 2020, todos los edificios nuevos deberán ser de consumo de energía casi nulo. Para alcanzar este objetivo, cada estado miembro deberá de marcar unos objetivos intermedios a cumplir a partir del 2015. Los requisitos energéticos de los edificios, deben determinarse de forma que se alcance un equilibrio óptimo entre las inversiones realizadas y los costes energéticos ahorrados a lo largo del ciclo de vida del edificio. El proyecto CONCLIMAT, alineado completamente con la nueva directiva, se ha adaptado a este nuevo telón de fondo, planteándose el nuevo escenario en el que la optimización economico-energética dejará de ser una opción para pasar a convertirse en una necesidad. |












